En 1988 la población de Tijuana crecía rápidamente, el número de habitantes superaba con creces los servicios al público y por igual los servicios de salud, especialmente hacia la mujer y el niño.

 

La atención a la salud era, en su mayoría, una atención médica general. Se necesitaba el campo de trabajo, equipo adecuado y sobre todo, personal entrenado, que entendiera procedimientos modernos y capaz de trabajar con doctores especialistas para cubrir la necesidad de salud del paciente como ser humano único.

 

Doctores pioneros tijuanenses tuvieron la visión y se comprometieron con la realidad de la región para construir un hospital que cubriera las necesidades de salud, día a día, y sin fronteras; es así como nace el Hospital de la Mujer y el Niño.

 

Se creó un cuerpo de médicos que compartieron el sentido de solidaridad para cuidar enfermos hasta conseguir su salud, procuraron avances hospitalarios, entrenamiento de enfermería y procesos que les permitiera la satisfacción de devolver un niño sano a sus padres, recibir la vida de un nuevo bebe, prolongar el tiempo de una abuelita entre los suyos, entre otras muchas victorias.

 

Durante su crecimiento y evolución, el Hospital ha fungido como bastión de la enseñanza universitaria de médicos y fuente para trabajos de investigación.

 

El conocimiento, experiencia y recursos invertidos en atender necesidades especializadas de mujeres y niños sirve de aprendizaje y plataforma para otras especialidades. Continuando con su

compromiso de atender la realidad de la región, con la misma visión y entrega, el HMN amplía la atención médica a servicios de cardiología, urología, cirugía general, ortopedia, traumatología, cirugía reconstructiva, cirugía plástica, laboratorio especializado en niños y adultos, rayos x, servicio de consultas de urgencia y todos los servicios de un hospital a la vanguardia. Todo con la misma esencia de una atención humana, cálida y personalizada.

 

Más de veinte años de servicios especializados con calidad de trato humano, ha sido una labor de día a día con el esfuerzo de sus pioneros que todavía cuidan esta visión. Las generaciones subsecuentes, tenemos el compromiso de mantener esta calidad, para lograr la más alta satisfacción del paciente. Nuestra meta es la salud, y todos los que trabajamos en HMN ponemos alma y corazón para cumplir orgullosamente con nuestra misión: enfermeras, médicos, laboratoristas técnicos, personal de cocina, mantenimiento, administración, etcétera; todos somos uno para el paciente.

 

Cuando un médico nos escoge para una intervención, encontrará una extensión de su profesionalismo para sentirse apoyado y tranquilo de que su paciente estará atendido y que nos empeñaremos con él por conseguir su pronta y cómoda recuperación.

 

Cuando un paciente elige atenderse en HMN, cuenta con un equipo de calidad óptima en los cuidados de la salud que va a dar su mejor esfuerzo por su bien y el de su familia.